sábado, 22 de diciembre de 2007

todo está a punto de explotar

todo está a punto de explotar
yo tengo dos bolsas de plástico
llenas de libros y ropa
y ganas de que los electrodomésticos funcionen

también tengo tu olor sobre el labio superior
justo ahora
que todo está a punto de explotar

antes querría
curarle los ataques de epilepsia
al ratón de mi ordenador
y escribir cartas anónimas
a felices desconocidos
explicándoles que esto y que lo otro
y que no podemos seguir así
que todo está a punto de explotar
y parece que soy el único que se da cuenta
mientras los demás
pasean todo el día sonriendo
diciendo todas esas cosas
que dice la gente que dice cosas

yo trepo por las paredes
y hago listas interminables
con todos los libros que debo leer
y hasta el papel sabe que no lo haré nunca

mientras
los espíritus de perec y queneau y faulkner toman té
y apuestan cual será mi próximo proyecto fallido
y ríen y me espían
me descubren leyendo blogs desactualizados
de gente que dice que hoy hacía frío
pero que ayer llovió
y ríen
con las cucharitas de los tés en las manos
salpicando gotitas sobre la mesa

en el fondo
tampoco ellos saben
que ya da igual
que todo está a punto de explotar
que no va a servir de nada
hacerse el amable hasta el instante
previo a la gran explosión

adiós a vuestras estúpidas colecciones
de piedras de playa
de sobres de azúcar
de etiquetas
de sellos
de mazorcas japonesas del siglo VII
adiós a vuestros cerditos de cerámica
a vuestras barritas energéticas
a vuestras conversaciones de ascensor
adiós a vuestros mandos universales de teletienda

ya nada de eso importa
todo está a punto de explotar

lunes, 26 de noviembre de 2007

Sobre las catástrofes ultravioletas

Esta es la primera catástrofe; la inicial, la irreparable, la más sonada. La que jode de entrada, vamos. La que habla de equilibrio térmico y tiene en cuenta la velocidad de la luz. La catástrofe ultravioleta por todos nosotros conocida, la que hizo que pato fuera un pollo o que un pollo estuviera encerrado en el cuerpo de pato. Eso es una putada, y yo un día me creí zariguella.



Esta es la segunda catástrofe; la de la misma piedra pero el segundo tropiezo, la de y yo cómo llegué hasta aquí, la que es más sonada que la que un dia dijimos, ah! esta es la más sonada. Sonarse es de sabios y todos nos hemos comido los mocos alguna vez.

Esta es la representación sintetizada de una falla de la catástrofe ultravioleta y su interpretación clásica. Es Jorge preguntándose que quién le pone la pierna encima para que no levante cabeza, quién!Voy a casarme con ella! Es una auténtica catástrofe. Es la catástrofe aceptada y digerida que ya con astucia y buen humor te tragas cada mañana y das las gracias porque sale el sol. Y escribes en un papel todo lo que quieres hacer. Y le pones un horario, y al final siempre acabas entreteniéndote con el mono que canta en el piso de enfrente, con el manifiesto surrealista o con la tacirupeca jarro bajando por el quebos, lalatraaaaa lalatraaaaa.

Hay, además, una cosa que me gusta, me honra y me llena de orgullo y satisfacción en la segunda fórmula. Y son las c's. Porque donde dije digo diego, y resulta que la C1 y la C2 son constantes arbitrarias.

Y ya era hora de que alguien lo dijera. Que las catástrofes tienen ese punto de Murphy. Que quizás pato era un poquito pollo, pero que un dia le cayó un huevazo en la cabeza y se despertó haciendo kikirikí. Que jumbi y su loca ( que vale por trece o quince y le toca la pelota) fueron el capricho oscuro del ente Renfe para con uno de sus usuarios empedernidos. Que yo nunca quise hacer ese comentario sobre Ana y los Siete para que Pablito pollo se enfadara conmigo. Que Taina de repente empezó a llamarme cerdo enmedio de la biblioteca, que Sirag no quiso entrar conmigo al Kebab, y que todo eso y mucho más o menos se dió por capricho de la constante arbitraria que pulula detrás de la oreja de cada uno. Porque una cosa está clara. Yo no quería que pasara. Pero las catástrofes se reproducen y los factores cada vez se parecen menos a mamá ultravioleta y más a papá ultraviolado.

Señal digital a las 14:00

Y esa es la diferencia principal entre la señal analógica y digital. Ella le mira confusa y piensa en la pasta enfriándose sobre la mesa. El hombre sale del balcón y pone su mejor cara de Me alegra que me hagas esa pregunta. Las manos blancas, manchadas de pared. Dice Porqué a partir de ahora, cuando alguien te diga que está viendo la tele en digital dile que miente, la señal es digital, pero luego se descodifica a analógica, cómo todas. Ella piensa que un rábano no es suficiente para darle a la pasta el toque picante que buscaba. De todas formas, es poco probable que alguien le acuse de estar viendo la tele en digital. Es del todo imposible que ella le responda que miente.

Muchas gracias, lo haré. Metástasis de ego, y al hombre le crece un tercer pulmón, que infla su pecho tanto que.

Por suerte, lleva camiseta.