sábado, 22 de diciembre de 2007

todo está a punto de explotar

todo está a punto de explotar
yo tengo dos bolsas de plástico
llenas de libros y ropa
y ganas de que los electrodomésticos funcionen

también tengo tu olor sobre el labio superior
justo ahora
que todo está a punto de explotar

antes querría
curarle los ataques de epilepsia
al ratón de mi ordenador
y escribir cartas anónimas
a felices desconocidos
explicándoles que esto y que lo otro
y que no podemos seguir así
que todo está a punto de explotar
y parece que soy el único que se da cuenta
mientras los demás
pasean todo el día sonriendo
diciendo todas esas cosas
que dice la gente que dice cosas

yo trepo por las paredes
y hago listas interminables
con todos los libros que debo leer
y hasta el papel sabe que no lo haré nunca

mientras
los espíritus de perec y queneau y faulkner toman té
y apuestan cual será mi próximo proyecto fallido
y ríen y me espían
me descubren leyendo blogs desactualizados
de gente que dice que hoy hacía frío
pero que ayer llovió
y ríen
con las cucharitas de los tés en las manos
salpicando gotitas sobre la mesa

en el fondo
tampoco ellos saben
que ya da igual
que todo está a punto de explotar
que no va a servir de nada
hacerse el amable hasta el instante
previo a la gran explosión

adiós a vuestras estúpidas colecciones
de piedras de playa
de sobres de azúcar
de etiquetas
de sellos
de mazorcas japonesas del siglo VII
adiós a vuestros cerditos de cerámica
a vuestras barritas energéticas
a vuestras conversaciones de ascensor
adiós a vuestros mandos universales de teletienda

ya nada de eso importa
todo está a punto de explotar