domingo, 13 de enero de 2008

Don Drama o Y qué pesado que es

Don Drama se levanta
a lo mediocre. Ni muy tarde ni muy temprano. A la hora justa para no tener tiempo de hacer nada o casi nada y a la hora injusta de preguntarse por qué duerme tanto, si ayer tampoco hizo nada.
Don drama se hace un café, mira por la ventana y se asusta porque en la calle hay un montón de gente y él aún lleva el pijama puesto. Y ya son y media. Así que se ducha, se viste, se desviste, se mira al espejo, pone cara de tío guai y se esfuerza por olvidar que cuando ha salido, su toalla estaba húmeda del dia antes.
Don drama se dispone a juntarse con sus amigotes y contarles la tragedia de su vida en forma de silencio introspectivo. No tiene nada que decir y mejor que no lo diga, no vaya a ser que alguna neurona incrédula se le eche a la yugular. Si pudiera, diría que le encanta Jorge Bucay. Si fuera así, me caería bien de repente, como si en medio de una clase de Aparicio alguien se levantara y se reconociera fan histérico e incorregible de Lucía Echeverría ( o Eduardo Mendoza, en su defecto). Digno de alabanzas, Don drama escaparía de su mediocridad dándole un chispazo a su triste existencia. Pero muy al contrario, se junta en la terraza con conocidos a discutir sobre este o ese otro cantautor integrantes del grupo Cantamos con camisa de Franela y Pantalones de Cuadros pero pasamos de dejarnos Bigote y andar con Bastón del Siglo Diecinueve porqe una cosa es Medio Sexy y la Otra No.
Don drama mira al horizonte con mirada perdida y de reojo escudriña a las presentes...alguna tiene que caer. Como de costumbre, la frente se le arruga y se acaba cansando de que la de siempre siga sin hacerle caso. Mientrastanto, sigue apostando por su colección de churris medio pop y se arrastra por las noches del Razz en plan "yo ya soy un veterano, y por eso no me afeito". Si pudiera destrozaría las faroles del Raval y las cambiaría por real decreto a lamparitas de aceite. Él afirma estar dispuesto a pagar un plus para que en los alrededores del Macba se recupere la figura del farolero y para que los vecinos dejen de engrasar las clavijas de las puertas. En esta vida, lo suyo eschirriar.
Don Drama ha pasado del anonimáto al deseo expreso de pasar a la posteridad a través de sus polvos, de trascender lo púramente mediocre mediante ese aspecto medio dejado, medio triste, medio guapo, medio listo, medio sensible, medio malote, medio chaqueta de pana, medio camisetade acrílicos con tirantes. Don Drama ha decidido que en lo triste está lo superior, y en el drama lo sublime. Por eso sus reflexiones son cúmulos de lamentos y gritos impostados a lo Pavarotti mañanero. Si trajera una buena falda puesta, yo incluso apostaría por que en otra vida le llamaban Scarlett y vivía en Tara y no tenía alimentos y gritó aquello de a dios pongo por testigo...Pero se me ocurre que simplemente se ha tragado la película medio millón de veces y que en cierto modo, pues le pega el papel.
Don drama se levanta
a lo mediocre. Hoy tampoco sale en los periódicos. Y ella sigue sin llamarle.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te llamaremos mañana sin resaca, don Drama. Mientrastanto alguien está pensando, qué quieres exponer?no logro entenderlo sin leerlo. todos te conocen. y tú qué? échale.

taina y pobre de ti